domingo 19 de noviembre del 2017

Coronación cardiaca, Chivas campeón de la Copa MX

Escrito por  Jueves, 20 Abril 2017 10:15
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Falló la experiencia, salvó la juventud. El penal que erró Carlos Salcido, el primero de la tanda, traía al presente el recuerdo de la final de Copa MX que perdió el Guadalajara hace seis meses en penales ante el Querétaro. Esta vez, la situación fue distinta. El Rebaño empató a cero en tiempo regular contra el Morelia y luego Miguel Jiménez se puso la capa de héroe. El portero voló para atajar tres penales de Monarcas y entregar el título a los rojiblancos, el cuarto en su historia, y el segundo bajo el mando de Matías Almeyda.

Los 90 minutos no alcanzaron para definir al campeón del torneo que se juega a mitad de semana. Chivas nunca superó a un organizado Morelia, que esperó se acabara el partido para después rezarle a Sebastián Sosa, el portero que acabó como figura de Monarcas durante la Copa MX.

Parecía que la fórmula había funcionado para el visitante. En el primer penal, Carlos Salcido titubeó y el uruguayo Sosa le adivinó el disparo. El exjugador de Boca Juniors se lanzó a su lado izquierdo, justo al lugar donde iba el balón. En ese momento había duda, porque Miguel Jiménez da sus primeros pasos con el primer equipo de Chivas y había fallado en torneos anteriores. La posibilidad de ganar por primera vez una final en casa, tras el yerro, se veía lejos.

Pero hay personajes que necesitan de la adversidad para enseñar el coraje y Jiménez demostró que es uno de ésos. No pudo con el tiro de Mario Osuna, pero sí con los de Jorge Zárate, David Cabrera y Luis Gabriel Rey. En el otro lado, los jóvenes ejecutaron como expertos. 

Toquecito para engañar al arquero de Monarcas de Hedgardo Marín, a la izquierda. Alan Pulido fue a la derecha y Orbelín Pineda repitió. Pase a la red para superar a un portero que fue subcampeón de Copa Libertadores con Boca Juniors, que quería ganar algo en su paso por el balompié mexicano.

En la banca, Matías Almeyda arengó a los suyos a atacar hasta el último instante y también dedicó palabras a cada uno de sus jugadores antes de pararse en el manchón penal. Palmadita en la espalda y la confianza para que sus jugadores le ayudaran a ganar su tercer título con las Chivas. Dos de Copa MX y otro de Supercopa.

En el otro extremo, Roberto Hernández hizo lo contrario que Almeyda. Pensó que los jugadores con más bagaje en Primera División no iban a fallar en la tanda de penales. No fue así. El único que atinó fue Osuna, y luego los demás perdieron ante la presión del arquero Jiménez.

El técnico del Morelia no lamentó la derrota. Abrazó a Matías Almeyda y se retiró al vestidor. Su trabajo es salvar del descenso a Monarcas. Por su parte, el Pelado busca el liderato de la competencia y espera conseguir el doblete con los rojiblancos. Su principal objetivo: “despertar a un gigante que estaba dormido”, como lo dijo el día que se presentó como técnico de Chivas.

“Un título para todos los chivahermanos”

Matías Almeyda, técnico del Guadalajara, dedicó la corona obtenida a toda la afición rojiblanca que hay en el país, sin olvidarse que es apenas el primer gran paso de los dos que pretenden dar en el semestre

Estoy muy feliz, agradecido con los jugadores y el público que nos apoya.  Chivas ya volvió a ser protagonista. Pero nos falta un título”, comentó el estratega, quien ahora se enfocará en la Liga. 

Por su parte, el portero Miguel Jiménez, quien detuvo dos penales dijo: “Es un sueño que tenía desde chico ser campeón con Chivas; gracias a Dios se me dio la oportunidad. Todo el esfuerzo es por la institución”.

– De la redacción

Cines se convierten en estadios

El anuncio de “silencio, por favor” que está en la entrada de la sala uno del cine hoy no aplica. Hay ruido, aplausos y gritos en una sala tipo estadio que tiene capacidad para más de 120 personas, que fue acaparada por aficionados de Chivas, los cuales eligieron la pantalla grande como la opción para ver la final de Copa MX contra Morelia.

Prefiero ver en el cine a las Chivas que en una pantallita de computadora, a veces ni distingo a los jugadores”, dijo Juan Carlos Hurtado, aficionado de las Chivas desde los ocho años y que a los 72 se asoma a una sala de cine para ver, por primera vez, a sus rojiblancos en la pantalla grande.

Olor a palomitas, refresco y cerveza. El actor principal Matías Almeyda, en el previo, alentando a sus jugadores a ganar contra Chivas. En el campo, los jugadores del Guadalajara y del Morelia se convirtieron en estrellas de cine. Ellos, en 90 minutos, fueron los encargados de los efectos especiales.

El vuelo del portero, la lesión de Zaldívar. Los gritos de Orbelín a Carlos Morales. La sincronización del portero Sebastián Sosa para detener los disparos de Chivas. Nada es ensayado. Todo es improvisado. Verbena en las butacas que predomina el silencio. Al filo de la butaca, literal, el fenómeno rojiblanco.

 

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